Otras clases de terapias

Las dos terapias clínicas estándar que se utilizan para la pérdida del cabello en hombres, y en algunos grados de pérdida del cabello en la mujer (minoxidil y finasterida), no han demostrado mejorar el metabolismo de los proteoglicanos foliculares y, por lo tanto, no son opciones adecuadas para el tratamiento clínico de la atrofia folicular de proteoglicanos.

Minoxidil no trabaja activamente en restaurar el ciclo de crecimiento del cabello
Tenga en cuenta que cuando se utilizan productos a base de minoxidil se produce una caída inicial muy significativa del cabello. Los resultados del rebrote del cabello no son duraderos y se detienen con el uso de Minoxidil. Esto puede ser problemático y la adherencia al tratamiento puede reducirse como consecuencia de la limitada eficacia de Minoxidil.

Entre los efectos secundarios no deseados en las mujeres a nivel mundial, además del aumento de la presión arterial, se encuentra la hipertricosis. Esto se manifiesta como un crecimiento excesivo de vello en todo el cuerpo o aislado en pequeños parches como barba o patillas, lo cual es un efecto no es deseado por la mayoría de las mujeres.

Finasterida no trabaja activamente en restaurar el ciclo de crecimiento del cabello
La finasterida, al igual que el minoxidil, se desarrolló originalmente para su uso en pacientes masculinos y la molécula se diseñó originalmente para tratar el agrandamiento de la próstata. Sin embargo, el bloqueo de la DHT (dihidrotestosterona) no detiene la progresión de la alopecia androgénica y tampoco se ha establecido la seguridad del uso de los inhibidores de la 5α-reductasa (fármacos similares a Finasteride) a largo plazo para la pérdida del cabello. En los hombres, se experimentan efectos secundarios no deseados como la disfunción eréctil.

Por lo general, la finasterida no debe administrarse en mujeres, especialmente durante el embarazo o la lactancia, ya que puede dañar al feto o al lactante.

Además, un metaanálisis de ensayos clínicos ha descubierto que los fármacos anti-andrógenos, incluida la finasterida, no son más eficaces que el placebo en mujeres con pérdida del cabello de patrón femenino.

Las vitaminas para el cabello carecen de pruebas clínicas sobre su eficacia en la caída del cabello en general, así como los minerales, cosméticos y las lociones
El sinfín de marcas para el crecimiento del cabello, que van desde ositos de goma masticables, los aminoácidos secretos de los cerveceros alemanes, hasta productos de combinación de vitaminas y aminoácidos comercializados a nivel mundial, que en el mejor de los casos proporcionan ingredientes genéricos básicos y baratos en envases elegantes, están, a menudo, a un coste desproporcionadamente elevado y sin ofrecer resultados clínicos reales o duraderos.

Los derivados de la vitamina B son una parte mayoritaria de estos. Sin embargo, al contrario de lo que se cree, es muy raro tener deficiencia de vitaminas o minerales. De hecho, menos del 2% de los problemas de crecimiento del cabello y/o la caída del cabello se deben a este tipo de deficiencias. Sin embargo, existe una idea aparentemente errónea, tanto entre los profesionales como entre los usuarios, de que los productos que contienen derivados de la vitamina B son importantes para el crecimiento y la calidad del cabello.

Lo cierto es que a través de un metaanálisis de estudios clínicos sobre productos de vitamina B, se ha documentado y publicado que los principales productos de vitamina B para el cabello existentes en realidad no funcionan mejor que un placebo.

Por lo tanto, las denominadas vitaminas para el cabello no se recomiendan como una solución clínica para mejorar los resultados, sin importar lo agradable que pueda parecer la presentación del envase o el estatus de la celebridad que las respalda.